Featured Article

viernes, 10 de febrero de 2012

Mensaje del Papa Benedicto XVI para la Cuaresma 2012


 «Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras» (Hb 10, 24) es el lema elegido elegido por el Papa para la Cuaresma 2012, que comienza el  22 de febrero, miércoles de ceniza

Queridos hermanos y hermanas: La Cuaresma nos ofrece una vez más la oportunidad de reflexionar sobre el corazón de la vida cristiana: la caridad. En efecto, este es un tiempo propicio para que, con la ayuda de la Palabra de Dios y de los Sacramentos, renovemos nuestro camino de fe, tanto personal como comunitario. Se trata de un itinerario marcado por la oración y el compartir, por el silencio y el ayuno, en espera de vivir la alegría pascual.
Image

Este año deseo proponer algunas reflexiones a la luz de un breve texto bíblico tomado de la Carta a los Hebreos: «Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras» (10,24). Esta frase forma parte de una perícopa en la que el escritor sagrado exhorta a confiar en Jesucristo como sumo sacerdote, que nos obtuvo el perdón y el acceso a Dios. El fruto de acoger a Cristo es una vida que se despliega según las tres virtudes teologales: se trata de acercarse al Señor «con corazón sincero y llenos de fe» (v. 22), de mantenernos firmes «en la esperanza que profesamos» (v. 23), con una atención constante para realizar junto con los hermanos «la caridad y las buenas obras» (v. 24). Asimismo, se afirma que para sostener esta conducta evangélica es importante participar en los encuentros litúrgicos y de oración de la comunidad, mirando a la meta escatológica: la comunión plena en Dios (v. 25).

Me detengo en el versículo 24, que, en pocas palabras, ofrece una enseñanza preciosa y siempre actual sobre tres aspectos de la vida cristiana: la atención al otro, la reciprocidad y la santidad personal.


1. “Fijémonos”: la responsabilidad para con el hermano.


El primer elemento es la invitación a «fijarse»: el verbo griego usado es katanoein, que significa observar bien, estar atentos, mirar conscientemente, darse cuenta de una realidad. Lo encontramos en el Evangelio, cuando Jesús invita a los discípulos a «fijarse» en los pájaros del cielo, que no se afanan y son objeto de la solícita y atenta providencia divina (cf. Lc 12,24), y a «reparar» en la viga que hay en nuestro propio ojo antes de mirar la brizna en el ojo del hermano (cf. Lc 6,41). Lo encontramos también en otro pasaje de la misma Carta a los Hebreos, como invitación a «fijarse en Jesús» (cf. 3,1), el Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra fe. Por tanto, el verbo que abre nuestra exhortación invita a fijar la mirada en el otro, ante todo en Jesús, y a estar atentos los unos a los otros, a no mostrarse extraños, indiferentes a la suerte de los hermanos. Sin embargo, con frecuencia prevalece la actitud contraria: la indiferencia o el desinterés, que nacen del egoísmo, encubierto bajo la apariencia del respeto por la «esfera privada».

También hoy resuena con fuerza la voz del Señor que nos llama a cada uno de nosotros a hacernos cargo del otro. Hoy Dios nos sigue pidiendo que seamos «guardianes» de nuestros hermanos (cf. Gn 4,9), que entablemos relaciones caracterizadas por el cuidado reciproco, por la atención al bien del otro y a todo su bien. El gran mandamiento del amor al prójimo exige y urge a tomar conciencia de que tenemos una responsabilidad respecto a quien, como yo, es criatura e hijo de Dios: el hecho de ser hermanos en humanidad y, en muchos casos, también en la fe, debe llevarnos a ver en el otro a un verdadero alter ego, a quien el Señor ama infinitamente. Si cultivamos esta mirada de fraternidad, la solidaridad, la justicia, así como la misericordia y la compasión, brotarán naturalmente de nuestro corazón. El Siervo de Dios Pablo VI afirmaba que el mundo actual sufre especialmente de una falta de fraternidad: «El mundo está enfermo. Su mal está menos en la dilapidación de los recursos y en el acaparamiento por parte de algunos que en la falta de fraternidad entre los hombres y entre los pueblos» (Carta. enc. Populorum progressio [26 de marzo de 1967], n. 66).


La atención al otro conlleva desear el bien para él o para ella en todos los aspectos: físico, moral y espiritual. La cultura contemporánea parece haber perdido el sentido del bien y del mal, por lo que es necesario reafirmar con fuerza que el bien existe y vence, porque Dios es «bueno y hace el bien» (Sal 119,68). El bien es lo que suscita, protege y promueve la vida, la fraternidad y la comunión. La responsabilidad para con el prójimo significa, por tanto, querer y hacer el bien del otro, deseando que también él se abra a la lógica del bien; interesarse por el hermano significa abrir los ojos a sus necesidades. La Sagrada Escritura nos pone en guardia ante el peligro de tener el corazón endurecido por una especie de «anestesia espiritual» que nos deja ciegos ante los sufrimientos de los demás. El evangelista Lucas refiere dos parábolas de Jesús, en las cuales se indican dos ejemplos de esta situación que puede crearse en el corazón del hombre. En la parábola del buen Samaritano, el sacerdote y el levita «dieron un rodeo», con indiferencia, delante del hombre al cual los salteadores habían despojado y dado una paliza (cf. Lc 10,30-32), y en la del rico epulón, ese hombre saturado de bienes no se percata de la condición del pobre Lázaro, que muere de hambre delante de su puerta (cf. Lc 16,19). En ambos casos se trata de lo contrario de «fijarse», de mirar con amor y compasión. ¿Qué es lo que impide esta mirada humana y amorosa hacia el hermano? Con frecuencia son la riqueza material y la saciedad, pero también el anteponer los propios intereses y las propias preocupaciones a todo lo demás. Nunca debemos ser incapaces de «tener misericordia» para con quien sufre; nuestras cosas y nuestros problemas nunca deben absorber nuestro corazón hasta el punto de hacernos sordos al grito del pobre. En cambio, precisamente la humildad de corazón y la experiencia personal del sufrimiento pueden ser la fuente de un despertar interior a la compasión y a la empatía: «El justo reconoce los derechos del pobre, el malvado es incapaz de conocerlos» (Pr 29,7). Se comprende así la bienaventuranza de «los que lloran» (Mt 5,4), es decir, de quienes son capaces de salir de sí mismos para conmoverse por el dolor de los demás. El encuentro con el otro y el hecho de abrir el corazón a su necesidad son ocasión de salvación y de bienaventuranza.

El «fijarse» en el hermano comprende además la solicitud por su bien espiritual. Y aquí deseo recordar un aspecto de la vida cristiana que a mi parecer ha caído en el olvido: la corrección fraterna con vistas a la salvación eterna. Hoy somos generalmente muy sensibles al aspecto del cuidado y la caridad en relación al bien físico y material de los demás, pero callamos casi por completo respecto a la responsabilidad espiritual para con los hermanos. No era así en la Iglesia de los primeros tiempos y en las comunidades verdaderamente maduras en la fe, en las que las personas no sólo se interesaban por la salud corporal del hermano, sino también por la de su alma, por su destino último. En la Sagrada Escritura leemos: «Reprende al sabio y te amará. Da consejos al sabio y se hará más sabio todavía; enseña al justo y crecerá su doctrina» (Pr 9,8ss). Cristo mismo nos manda reprender al hermano que está cometiendo un pecado (cf. Mt 18,15). El verbo usado para definir la corrección fraterna —elenchein—es el mismo que indica la misión profética, propia de los cristianos, que denuncian una generación que se entrega al mal (cf. Ef 5,11). La tradición de la Iglesia enumera entre las obras de misericordia espiritual la de «corregir al que se equivoca». Es importante recuperar esta dimensión de la caridad cristiana. Frente al mal no hay que callar. Pienso aquí en la actitud de aquellos cristianos que, por respeto humano o por simple comodidad, se adecúan a la mentalidad común, en lugar de poner en guardia a sus hermanos acerca de los modos de pensar y de actuar que contradicen la verdad y no siguen el camino del bien. Sin embargo, lo que anima la reprensión cristiana nunca es un espíritu de condena o recriminación; lo que la mueve es siempre el amor y la misericordia, y brota de la verdadera solicitud por el bien del hermano. El apóstol Pablo afirma: «Si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros, los espirituales, corregidle con espíritu de mansedumbre, y cuídate de ti mismo, pues también tú puedes ser tentado» (Ga 6,1). En nuestro mundo impregnado de individualismo, es necesario que se redescubra la importancia de la corrección fraterna, para caminar juntos hacia la santidad. Incluso «el justo cae siete veces» (Pr 24,16), dice la Escritura, y todos somos débiles y caemos (cf. 1 Jn 1,8). Por lo tanto, es un gran servicio ayudar y dejarse ayudar a leer con verdad dentro de uno mismo, para mejorar nuestra vida y caminar cada vez más rectamente por los caminos del Señor. Siempre es necesaria una mirada que ame y corrija, que conozca y reconozca, que discierna y perdone (cf. Lc 22,61), como ha hecho y hace Dios con cada uno de nosotros.

2. “Los unos en los otros”: el don de la reciprocidad.


Este ser «guardianes» de los demás contrasta con una mentalidad que, al reducir la vida sólo a la dimensión terrena, no la considera en perspectiva escatológica y acepta cualquier decisión moral en nombre de la libertad individual. Una sociedad como la actual puede llegar a ser sorda, tanto ante los sufrimientos físicos, como ante las exigencias espirituales y morales de la vida. En la comunidad cristiana no debe ser así. El apóstol Pablo invita a buscar lo que «fomente la paz y la mutua edificación» (Rm 14,19), tratando de «agradar a su prójimo para el bien, buscando su edificación» (ib. 15,2), sin buscar el propio beneficio «sino el de la mayoría, para que se salven» (1 Co 10,33). Esta corrección y exhortación mutua, con espíritu de humildad y de caridad, debe formar parte de la vida de la comunidad cristiana.


Los discípulos del Señor, unidos a Cristo mediante la Eucaristía, viven en una comunión que los vincula los unos a los otros como miembros de un solo cuerpo. Esto significa que el otro me pertenece, su vida, su salvación, tienen que ver con mi vida y mi salvación. Aquí tocamos un elemento muy profundo de la comunión: nuestra existencia está relacionada con la de los demás, tanto en el bien como en el mal; tanto el pecado como las obras de caridad tienen también una dimensión social. En la Iglesia, cuerpo místico de Cristo, se verifica esta reciprocidad: la comunidad no cesa de hacer penitencia y de invocar perdón por los pecados de sus hijos, pero al mismo tiempo se alegra, y continuamente se llena de júbilo por los testimonios de virtud y de caridad, que se multiplican. «Que todos los miembros se preocupen los unos de los otros» (1 Co 12,25), afirma san Pablo, porque formamos un solo cuerpo. La caridad para con los hermanos, una de cuyas expresiones es la limosna —una típica práctica cuaresmal junto con la oración y el ayuno—, radica en esta pertenencia común. Todo cristiano puede expresar en la preocupación concreta por los más pobres su participación del único cuerpo que es la Iglesia. La atención a los demás en la reciprocidad es también reconocer el bien que el Señor realiza en ellos y agradecer con ellos los prodigios de gracia que el Dios bueno y todopoderoso sigue realizando en sus hijos. Cuando un cristiano se percata de la acción del Espíritu Santo en el otro, no puede por menos que alegrarse y glorificar al Padre que está en los cielos (cf. Mt 5,16).


3. “Para estímulo de la caridad y las buenas obras”: caminar juntos en la santidad.


Esta expresión de la Carta a los Hebreos (10, 24) nos lleva a considerar la llamada universal a la santidad, el camino constante en la vida espiritual, a aspirar a los carismas superiores y a una caridad cada vez más alta y fecunda (cf. 1 Co 12,31-13,13). La atención recíproca tiene como finalidad animarse mutuamente a un amor efectivo cada vez mayor, «como la luz del alba, que va en aumento hasta llegar a pleno día» (Pr 4,18), en espera de vivir el día sin ocaso en Dios. El tiempo que se nos ha dado en nuestra vida es precioso para descubrir y realizar buenas obras en el amor de Dios. Así la Iglesia misma crece y se desarrolla para llegar a la madurez de la plenitud de Cristo (cf. Ef 4,13). En esta perspectiva dinámica de crecimiento se sitúa nuestra exhortación a animarnos recíprocamente para alcanzar la plenitud del amor y de las buenas obras.


Lamentablemente, siempre está presente la tentación de la tibieza, de sofocar el Espíritu, de negarse a «comerciar con los talentos» que se nos ha dado para nuestro bien y el de los demás (cf. Mt 25,25ss). Todos hemos recibido riquezas espirituales o materiales útiles para el cumplimiento del plan divino, para el bien de la Iglesia y la salvación personal (cf. Lc 12,21b; 1 Tm 6,18). Los maestros de espiritualidad recuerdan que, en la vida de fe, quien no avanza, retrocede. Queridos hermanos y hermanas, aceptemos la invitación, siempre actual, de aspirar a un «alto grado de la vida cristiana» (Juan Pablo II, Carta ap. Novo millennio ineunte [6 de enero de 2001], n. 31). Al reconocer y proclamar beatos y santos a algunos cristianos ejemplares, la sabiduría de la Iglesia tiene también por objeto suscitar el deseo de imitar sus virtudes. San Pablo exhorta: «Que cada cual estime a los otros más que a sí mismo» (Rm 12,10).


Ante un mundo que exige de los cristianos un testimonio renovado de amor y fidelidad al Señor, todos han de sentir la urgencia de ponerse a competir en la caridad, en el servicio y en las buenas obras (cf. Hb 6,10). Esta llamada es especialmente intensa en el tiempo santo de preparación a la Pascua. Con mis mejores deseos de una santa y fecunda Cuaresma, os encomiendo a la intercesión de la Santísima Virgen María y de corazón imparto a todos la Bendición Apostólica.

Vaticano, 3 de noviembre de 2011

BENEDICTUS PP. XVI

Video Oficial Logo JMJ Rio2013


 


PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL PERUANA RESALTA QUE LA IGLESIA CATÓLICA SIEMPRE DEFENDERÁ LA VIDA

* Palabras de Monseñor Salvador Piñeiro, en entrevista a medio de comunicación católico internacional

En una entrevista concedida a un medio de comunicación católico, el Arzobispo de Ayacucho y Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), Monseñor Salvador Piñeiro García-Calderón, destacó qua la Iglesia Católica siempre defenderá la vida y rechazará el aborto en todas sus formas. 

En el diálogo, el Arzobispo también lamentó que hoy en día hablar de fidelidad, fecundidad y de educación de los hijos en el amor "parecieran palabras de archivo" ante lo cual destacó la importancia de "anunciar la vida desde el inicio hasta el final, por eso nunca se aceptará el aborto ni la eutanasia". 

Refiriéndose al aborto terapéutico, Monseñor Piñeiro indicó que la Iglesia siempre luchará contra el aborto en todas sus formas. (…) “Sé que estoy contracorriente, más fácil para mí sería enseñar lo contrario, pero alcanzaría un aplauso barato y no sería seguidor de Jesús. Arrancar la vida es el pecado más triste, que lacera el alma, porque es quitarle la vida al inocente”, recalcó. 

Por otro lado, el Presidente del Episcopado Peruano manifestó su total rechazo al terrorismo vivido por muchos años en Perú, en tal sentido, hizo un llamado a todos los fieles a ser constructores de la paz y la reconciliación, y “anunciar la esperanza con un corazón que ame y que esté al servicio de los demás”.

jueves, 2 de febrero de 2012

PBRO. ÁNGEL MARÍN PECES RECIBIÓ EL TÍTULO HONORÍFICO DE “HIJO ADOPTIVO DE CAÑETE” POR LABOR EN BIEN DE LA NIÑEZ EN NUESTRA PROVINCIA



Un merecido reconocimiento recibió el Pbro. Ángel Marín Peces, presbítero de la parroquia San Miguel Arcángel - Algueciras, de parte de la alcaldesa de la provincia, María Montoya conde.

El reconocimiento al trabajo intenso y gratificante, por el amor y cariño demostrado en su labor pastoral, particularmente en el Proyecto: “Apadrinamiento de niños en 13 de los 16 distritos en las zonas urbanas y rurales más necesitadas de Cañete".
Este proyecto que brinda ayuda a niños y jóvenes, tiene como finalidad recibir ayuda de personas caritativas de Europa, brindando el apoyo a ciudadanos de escasos recurso económicos, quienes a pesar de las dificultades por la que atraviesan le sonríen a la vida ante el gesto altruista de personas caritativas.
Es por este motivo, mediante Resolución de Alcaldía N° 044-2012-AL-MPC, se confirió el Título Honorífico de "Hijo Adoptivo de la Provincia de Cañete", otorgándosele la "Medalla Cívica de la Ciudad" como señal de reconocimiento a su valiosa contribución y noble labor que realiza en bien de la niñez de la provincia de Cañete.
El reconocimiento se llevó a cabo en las instalaciones del Instituto Superior Pedagógica “San Josemaría Escrivá” en el distrito de San Vicente, con presencia de madres y niños beneficiarios del proyecto de apadrinamiento.

Del 3 al 5 de Febrero: 2° Cursillo de Mayores


El Seminario Menor "Nuestra Señora del Valle", avisa a todas las familias interesadas que habrá un segundo cursillo para los alumnos que deseen postular a tercero, cuarto y quinto de secundaria. Este cursillo será desde el 03 hasta el 05 de Febrero en el mismo colegio.
La hora de ingreso será a las 9:00 a.m.
La inversión para dicho cursillo es de 40.00 nuevos soles. Se pueden inscribir en su respectiva parroquia o de lo contrario en el mismo colegio el en horario de oficina, pueden llamar al siguiente número telefónico:2847655.

Card. Juan Luis Cipriani: “En la Conferencia Episcopal tenemos una unidad muy grande”






El Cardenal Juan Luis Cipriani saludó al flamante Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, Monseñor Salvador Piñeiro, a quien recordó como un cercano colaborador de la Arquidiócesis y a quien tuvo la ocasión de ordenarlo obispo en la Catedral de Lima. Estas felicitaciones las realizó en el programa Diálogo de Fe del sábado 28 de enero.

“Quiero saludar a Monseñor Salvador Piñeiro quien es un hombre muy cercano a nosotros en Lima, aquí ha trabajado: ha sido Vicario General y párroco de la Arquidiócesis. Nos conocemos y nos queremos con mucho afecto. Tuve la suerte y el honor de ordenarlo obispo en la Catedral de Lima”, recordó el Arzobispo de Lima. 
En tal sentido, el Cardenal Cipriani lamentó que en las últimas semanas algunos periodistas (inclusive algunos no católicos) hayan intentado crear un ambiente de enfrentamientos en la Asamblea Ordinaria anual de la Conferencia Episcopal, totalmente alejados de la realidad.
“Entre los temas ha estado la elección de las nuevas autoridades que no es una elección en clave política aunque sea muy atractivo hacer un análisis político. Nos reunimos todos los obispos para coordinar esfuerzos pastorales, problemas de catequesis, de las sectas, de la familia, de los jóvenes y de los niños, porque juntos podemos conversar y coordinar una respuesta pastoral”, explicó.
“En segundo lugar es una ocasión en que nos reunimos para expresarnos en ese momento de convivencia el afecto colegial de amigos. Gracias a Dios tenemos una unidad muy grande en aquello que es fundamental: nuestra misión de llevar el mensaje de Cristo a todas las personas, con el ejemplo y luego con la palabra”, continuó. 
El Arzobispo de Lima explicó que en la reunión de la Conferencia Episcopal se trataron temas fundamentales que defiende la Iglesia, tales como la defensa de la vida, la familia y el matrimonio; la educación en la fe; el aspecto moral de la honestidad, de la justicia y de la verdad; la frecuencia de los sacramentos; y una evaluación de la labor de los sacerdotes en el Perú. 
La virtud del agradecimiento y la obediencia
En otro momento, el Cardenal Cipriani exhortó a todos los fieles a practicar una actitud de agradecimiento por todos los dones que recibimos, empezando por el regalo de la vida. “El que vive agradecido es un hombre, por naturaleza, alegre y generoso. Ese valor del agradecimiento es algo que es muy importante”. 
Asimismo, animó a recuperar el valor de la obediencia. 
“Junto a ese valor de la gratitud, la obediencia. Hoy existe en el mundo una tendencia a pensar que la libertad es absoluta. Eres libre pero con el respeto a unas normas. La obediencia no es un sometimiento ni una esclavitud. Vale la pena que cultivemos la obediencia como un valor trasversal”, señaló.
Solidaridad con el rector PUCP
Finalmente, el Cardenal Juan Luis Cipriani expresó su solidaridad con el rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PCUP), Dr. Marcial Rubio, quien en las últimas semanas ha afrontado un difícil momento familiar.

“En esta semana he acompañado en la oración al Rector de la PUCP, Dr. Marcial Rubio, quien ha pasado un momento muy difícil. Desde aquí mi cercanía en la oración con el cariño y aprecio que tenemos que fortalecer; el cariño y respeto en el vivir juntos las dificultades”, culminó


Oficina de Comunicaciones y Prensa
Jr. Chancay 282. Cercado de Lima. Tlf.: 203-7736
www.facebook.com/arzobispadodelima
www.twitter.com/arzlima
www.youtube.com/arzobispadodelima


MONSEÑOR SALVADOR PIÑEIRO: NUEVO PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL PERUANA

* Lo acompaña Monseñor Pedro Barreto, como Primer Vice-Presidente y Monseñor Javier Del Río, como Segundo Vice-Presidente

En el marco de la 99ª Asamblea Ordinaria de los Obispos del Perú, el Arzobispo Metropolitano de Ayacucho, Monseñor Salvador Piñeiro García-Calderón fue elegido como el nuevo Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, para el período 2012 – 2015. Reemplaza en el cargo a Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte, OFM.

Datos Biográficos


Monseñor Salvador Piñeiro nació en Lima, el 27 de enero de 1949. Realizó sus estudios escolares en el Colegio “La Salle”. Curso sus estudios de Filosofía y de Teología en la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima. Obtuvo la Maestría en Educación y Licenciatura en Teología. Ingreso al Seminario Mayor de Santo Toribio en el año 1965. Recibió la ordenación sacerdotal, el 6 de mayo de 1973 de manos del Cardenal Juan Landázuri Ricketts. 

En su Ministerio Pastoral desempeñó los siguientes cargos: Vicario Parroquial, Profesor de Filosofía y Teología en la Facultad de Teología, Profesor de la Escuela de Catequesis, Párroco de Nuestra Señora del Carmen de San Miguel, Párroco de la Santísima Cruz de Barranco, Rector del Seminario Mayor de Santo Toribio de Mogrovejo, Vicario para la Pastoral, Vicario General de la Arquidiócesis de Lima, Vicario Episcopal Regional, Párroco de Santa Rosa de Lima de Lince. 

Fue nombrado Obispo por el Papa Juan Pablo II y fue ordenado Obispo y tomó posesión canónica del Obispado Castrense del Perú, en la Catedral de Lima, el 2 de setiembre del 2001. Luego, el 8 de julio de 2003 fue nombrado Obispo Auxiliar de Lurín.

El 8 de agosto de 2011, el Papa Benedicto XVI lo nombró como nuevo Arzobispo Metropolitano de Ayacucho, en sucesión de Monseñor Luis Sebastiani Aguirre SM., que renunció a su cargo al gobierno pastoral, con motivo de límite de edad. El 2 de octubre de ese año, tomo posesión de su cargo como Arzobispo de Ayacucho en una Santa Misa celebrada en la Catedral de Ayacucho.

En esta misma jornada, los Obispos del Perú eligieron a Monseñor Pedro Barreto Jimeno, SJ., Arzobispo de Huancayo, como el Primer Vice-Presidente de la Conferencia Episcopal, en tanto, Monseñor Javier Del Río, Arzobispo de Arequipa, fue elegido como Segundo Vice-Presidente del Episcopado Peruano.

Mons. Pedro Barreto


Monseñor Pedro Barreto Jimeno, nació en Lima el 12 de febrero de 1944. Ingresó en la Compañía de Jesús en 1961. Realizó sus estudios filosóficos en la Facultad de la Compañía en Alcalá de Henares, España en 1967, y teológicos en la Facultad Pontificia y Civil de Lima en el año de 1973. Se le confirió el Orden Sacerdotal en Lima, el 18 de diciembre de 1971.

El 21 de noviembre del 2001 fue elegido por el Papa Juan Pablo II como Obispo Vicario Apostólico de Jaén. Su ordenación episcopal fue el 1º de enero del 2002. La toma de posesión como Obispo Vicario apostólico de Jaén fue el 6 de enero del 2002.

El 17 de julio del 2004, el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo Metropolitano de Huancayo y tomó posesión de la Arquidiócesis el dia 5 de setiembre de 2004.

Mons. Javier Del Río


Monseñor Javier Del Río Alba nació en Lima el 22 de diciembre de 1957. Cursó los estudios de primaria y secundaria en el Colegio de los Hermanos de las Escuelas Cristianas “La Salle”. Curso la carrera de Derecho Civil en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Recibió la formación sacerdotal en el Seminario “Redemptoris Mater y Juan Pablo II”, del Callao, y fue ordenado presbítero el 22 de noviembre de 1992. 

Fue nombrado Obispo Titular de Felbes y Auxiliar del Callao por Su Santidad Juan Pablo II el 12 de octubre de 2004. Su Ordenación Episcopal se celebró el 21 de noviembre del mismo año. 

El 11 de julio de 2006 fue nombrado Arzobispo Coadjutor de Arequipa por el Santo Padre Benedicto XVI. La Toma de posesión de su cargo se celebró en la Basílica Catedral de Arequipa el 20 de agosto de 2006.

OBISPOS QUE HAN SIDO ELEGIDOS PARA EL CONSEJO PERMANENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL 2012 - 2015

* También los Prelados que participarán como delegados en el CELAM y el Sínodo de los Obispos
En la 99ª Asamblea Ordinaria de los Obispos del Perú se definió a los nuevos Obispos que conforman el Consejo Permanente del Episcopado Peruano, así como a los Prelados que participarán como delegados ante el Consejo Episcopal Latinoamericano – CELAM y el Sínodo de los Obispos que se realizará en octubre próximo.

Así, los miembros para el Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal Peruana, para el período 2012-2015 son:

Mons. Salvador Piñeiro García-Calderón, Presidente
Mons. Pedro Barreto Jimeno, SJ., Primer Vicepresidente
Mons. Javier Del Río Alba, Segundo Vicepresidente
Mons. Lino Panizza Richero, OFM Cap., Secretario General
Mons. Norberto Strotmann Hoppe, MSC., Doctrina de la Fe
Mons. Miguel Cabrejos Vidarte OFM., Delegado por la Costa
Mons. Daniel Turley Murphy, OSA., Delegado por la Sierra
Mons. Gaetano Galbusera Fumagalli, SDB., Delegado por la Selva
Mons. Juan Carlos Vera Plascencia MSC., Libre elección
Mons. Emiliano Cisneros Martínez OAR., Libre elección
Mons. Fortunato Pablo Urcey OAR., Libre elección
Mons. Francisco Simón Piorno, Presidente del Consejo Económico

En tanto como delegado al Consejo Episcopal Latinoamericano – CELAM se eligió a Monseñor Lino Panizza Richero, OFM Cap., y como delegado suplente a Monseñor Javier Del Río Alba. En tanto, como representantes al Sínodo de los Obispos, han sido designados Monseñor Salvador Piñeiro García Calderón y Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte, OFM., y como delegado suplente, Monseñor Javier Del Río Alba.

OBISPOS QUE HAN SIDO ELEGIDOS COMO PRESIDENTES DE LAS ÁREAS EPISCOPALES * Para el período 2012 - 2015

En la 99ª Asamblea Ordinaria de los Obispos del Perú también se eligieron a los Obispos que presidirán las Áreas Pastorales de la Conferencia Episcopal Peruana, para el período 2012 – 2015.

Así, el Área de Misión y Espiritualidad será presidido por Monseñor Anton Zerdín, OFM., Obispo Vicario Apostólico de San Ramón. En tanto el Área de Cultura y Educación será dirigido por Monseñor Javier Travieso Martín, CMF., Obispo Auxiliar de Trujillo.

Asimismo, el Área de Vocaciones y Ministerios será presidido por Monseñor Marco Antonio Cortez Lara, Obispo de Tacna-Moquegua; el Área de Familia y Vida, será dirigida por Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, SCV., Arzobispo Metropolitano de Piura; y el Área de Iglesia en Diálogo con la Sociedad, estará a cargo de Monseñor Ricardo García García, Obispo Prelado de Yauyos – Cañete.

Finalmente, el Área de Liturgia será dirigida por Monseñor Raúl Chau Quispe, Obispo Auxiliar de Lima; el Área de Pastoral Social será presidida por Monseñor Héctor Vera Colona, Obispo de Ica; el Área de Doctrina de la Fe y Ecumenismo, sera dirigida por Monseñor Norberto Strotmann, Obispo de Chosica; y Cáritas del Perú, estará a cargo de Monseñor Richard Daniel Alarcón Urrutia.
 

Intenciones del Papa (Febrero '12)




La intención general del Apostolado de la Oración: "Para que todos los pueblos tengan pleno acceso al agua y a los recursos necesarios para su sustento cotidiano".

Su intención misionera: "Para que el Señor sostenga el esfuerzo de los trabajadores de la salud en su servicio a los enfermos y los ancianos de las regiones más pobres".

Viaje del Papa a México y Cuba [Programa oficial]




VATICANO, 31 Ene. 12 / 11:01 am (ACI/EWTN Noticias)

La Oficina de Prensa de la Santa Sede dio a conocer hoy el programa oficial del viaje que el Papa Benedicto XVI realizará a México y Cuba entre el 23 y el 28 de marzo.

A continuación presentamos el programa completo:

Viernes 23 marzo 2012
Roma
9.30 a.m.: partida desde el aeropuerto internacional Leonardo da Vinci de Roma/Fiumicino hacia León, estado de Guanajuato (México).

León
4:30 p.m.: ceremonia de Bienvenida en el aeropuerto internacional de Guanajuato (en la localidad de Silao). Discurso del Santo Padre.

Sábado, 24 marzo 2012
8.00 a.m.: Santa Misa en privado en la Capilla del Colegio Miraflores.

6:00 p.m.: Visita de cortesía al Presidente de México en la Casa del Conde Rul de Guanajuato.

6:45 p.m.: Saludo a los Niños en la Plaza de la Paz de Guanajuato. Saludo del Santo Padre.

Domingo, 25 marzo 2012
10.00 a.m.: Santa Misa en el Parque del Bicentenario de León. Homilía del Santo Padre.
Rezo del Ángelus. Palabras del Santo Padre.

6:00 p.m.: celebración de las Vísperas con los obispos de México y de América Latina en la Catedral de la Madre Santísima de la Luz de León. Discurso del Santo Padre.

Lunes, 26 marzo 2012
9.00 a.m.: ceremonia de despedida en el aeropuerto internacional de Guanajuato. Discurso del Santo Padre.

9.30 a.m.: partida desde el aeropuerto internacional de Guanajuato hacia Santiago de Cuba.

Santiago de Cuba
2:00 p.m.: ceremonia de bienvenida en el aeropuerto internacional Antonio Macedo de Santiago de Cuba. Discurso del Santo Padre.

5:30 p.m.: Santa Misa con motivo del 400 aniversario del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, en la Plaza Antonio Maceo de Santiago de Cuba. Homilía del Santo Padre.

Martes, 27 marzo 2012
9.30 a.m.: Visita al Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre de Santiago de Cuba.

10.30 a.m.: partida desde el aeropuerto internacional Antonio Macedo de Santiago de Cuba hacia La Habana.

La Habana
12.00: Llegada al aeropuerto internacional José Martí de La Habana.

5:30 p.m.: Visita de Cortesía al Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros de la República en el Palacio de la Revolución de La Habana.

7:15 p.m.: Encuentro y cena con los obispos cubanos y con el séquito papal en la Nunciatura Apostólica de La Habana.

Miércoles, 28 marzo 2012
9.00 a.m.: Santa Misa en la Plaza de la Revolución de La Habana. Homilía del Santo Padre.

4:30 p.m.: Ceremonia de Despedida en el aeropuerto internacional José Martí de La Habana. Discurso del Santo Padre.

5:00 p.m. partida en avión desde el aeropuerto internacional José Martí de La Habana hacia Roma.

Jueves, 29 marzo 2012
Roma

10.15: Llegada al aeropuerto de Roma/Ciampino.
Photo Flipbook Slideshow Maker

TOTAL DE VISITAS

Oración por las Vocaciones

Oración por las Vocaciones
Pidamos a Dios en nuestras oraciones por el aumento y la santidad de las vocaciones sacerdotales

ENLACES:

Con la tecnología de Blogger.